Alfredo y Natalia se miran con mucho rencor.
--¿Cuál es tu rabia? ¡¡¿qué no me acosté contigo? ¡¡eso no te daba derecho a apartarme de mi hijo¡¡tú sabías lo que él significaba para mi¡¡
–yo necesitaba huir de ti y él no sé cómo se enteró que se moría y no quería que lo vieras sufrir. él no sabe que te llamé. Yo no te quería volver a ver pero siempre le pedía que te llamara pero él insistía en que no te quería ver.
--¿y porque no me llamaste antes?¿Y porque te querías alejar de mi? –le reprocha.
--estaba dolida al saber que eres el amante de mi abuela.
--¿Qué tonterías dices? !es mentira!
Él está dolido y ella furiosa:
–!yo os vi en la cama, justo después de rechazarme. Por eso me fui!
--eso no es cierto.
--¡¡no me tomes por tonta¡¡
Alfredo hijo sale en ese momento:
--papá, tenemos que hablar es algo importante.
--¿papá? --pregunta Natalia confundida.
Alfredo padre mira a Natalia y dice:
--luego hablamos de eso, ahora tenemos que seguir hablando...
Alfredo hijo los interrumpe:
--esto que te tengo que decir es más importante.
Alfredo se lleva a su padre casi a la fuerza:
--¿pero qué es lo que te pasa?
--Ingrid... ¡Ingrid les tendió una trampa a Natalia y Tomás¡
--¿cómo?
Horas después... Ingrid llega a ese hospital. Está muy ansiosa. Abraza a Alfredo padre que está en la puerta. La espera molesto.
--¡¡mi amor, qué alegría tan grande, que sorpresa que me llamaras¡¡
Alfredo no está para cumplidos, la agarra y la lleva hasta el interior.
--¿y cual es la prisa?¿por qué me has hecho venir hasta aquí?
Alfredo está furioso pero Ingrid no se da cuenta y con emoción dice:
--no me digas, los análisis prenupciales... ¡¡yo sabía¡¡
--ven, vamos.
Alfredo va muy deprisa y lleva del brazo a Ingrid que trata de seguirle el paso como puede pero está tan emocionada creyendo que el maduro galán la va a hacer su esposa que no protesta. Alfredo abre la puerta de la habitación en la que agoniza Tomás. La empuja al interior. Natalia está con Tomás y no entiende nada. Tomás tampoco. Alfredo hijo está con ellos.
--¿qué es todo esto? ¿es que la boda va a ser aquí? --pregunta Ingrid.
Furioso Alfredo dice:
--¡¡quiero que digas aquí ante Tomás y tu nieta, que tú dijiste que Natalia es mi nieta¡ porque ahora mismo me hago una prueba de sangre para desmentirte¡¡
Natalia está muy sorprendida. Ingrid finge que también está sorprendida:
--¿cómo iba a decir eso?¡¡tu hijo está mal de la cabeza, el pobrecito¡¡
Tomás, muy débil, está aturdido. Alfredo está furioso:
--¡eres una mentirosa, tú convenciste a Tomás para que alejara a tu nieta de mi, porque le decías que ella no podía amar a su abuelo¡¡¡alejaste a mi hijo de mi sabiendo que se está muriendo¡¡
--¿tu hiciste eso, abuela? --pregunta Natalia dolida.
Ingrid se da cuenta que su mentira ha sido descubierta.
--¡¡no, no¡¡¡todo es un invento¡¡
Alfredo agarra del brazo a Ingrid y dice:
–!¿porque Natalia cree que tú eres mi amante?¡
--porque lo soy. --Ingrid.
--¡¡sólo nos acostamos una vez y no fue la que menciona Natalia¡¡
Ingrid enloquece al darse cuenta que ha perdido:
--¡¡no importa, lo que importa es que tú eres mío, no te voy a permitiré que otra me quite lo que es mío¡
Alfredo echa fuego por la boca:
--¡¡tú mentiste a Constitución ¿verdad?¡ ¡¡le dijiste que yo era su padre y por eso se mató¡¡ --Alfredo.
Ingrid estalla enloquecida:
--¡¡sí y qué lástima que Natalia sigue viva. Eso les pasa por querer robarme a mi hombre! --Ingrid.
Natalia está destrozada, Alfredo hijo la abraza.
--¡¡vete, no te quiero volver a ver¡¡¡vete o llamo a seguridad¡¡ -- grita Alfredo padre con desprecio.
Ingrid mira enloquecida a todos:
--¡¡Alfredo es mío, mío¡¡
Ingrid no se va, Alfredo hijo la saca a la fuerza y se va con ella. Natalia está muy triste. Tomás le pide su mano.
--tú también, dame tu mano, papá.
Tomás une las manos de su padre y su amada y con un hilo de voz:
--ustedes se aman y tienen mi bendición, espero que sean felices.
Tomás muere en ese preciso momento. Alfredo abraza roto de dolor el cadáver de su hijo. Conmovida, Natalia abraza por la espalda a Alfredo con todo su amor.
2 años después…
Alfredo está radiante en la iglesia. Es un novio feliz. Su hijo está a su lado. En primera fila está Maria, embarazada y feliz, con sus dos hijos Tomás de dos años y Alfredo de uno.
El novio está muy nervioso y el hijo también y muy emocionado.
--Te casas, papá. Te casas con la mujer que amas. Por fin te cazaron y mira que ha costado.
Alfredo tiene lágrimas en los ojos.
--a estás altura de mi vida ¿qué iba a pensar yo que me iba a casar? Y con una chiquilla.
El hijo es muy amoroso con su hijo:
--te casas con la mujer que amas y que te ama tanto.
--la amo tanto y Natalia a mi, por eso me ha esperado. Mis dudas, mis remordimientos. No ha sido fácil para mi. Y porque recién acaba de cumplir los 18.
--Mi hermano desde el cielo está feliz, porque tú vas a ser dichoso.
--¡¡sí, se acabó el dolor. Natalia ha sufrido mucho¡¡
--si a mi me duele que Ingrid esté cada día más loca porque aunque sea mi madre nunca la traté, pues para Natalia debe ser horrible.
--pero Ingrid no se quiere dejar ayudar. Ahora Natalia y yo tenemos un hermoso futuro juntos.
El novio está muy nervioso y su hijo le abraza divertido y con mucho cariño.
–me caso y en castidad. Dos años sin ya sabes… Esta noche será mágica.
Padre e hijo se sonríen con complicidad.
Suena la marcha nupcial, Natalia entra de blanco y feliz del brazo de Pedro. Natalia llora ya que al fin se va a casar con el príncipe de sus sueños. Pedro y Alfredo se abrazan. Los novios unen sus manos. Comienza la ceremonia. El novio se siente un adolescente. Los dos tiemblan y lloran emocionados. Se cumple el mayor sueño de sus vidas. Hay magia a su alrededor cuando se toman de las manos y se miran.
Emilio ha preferido quedarse detrás del templo. No quiere causar tensión entre los novios. Se sorprende al ver a Ingrid. Entra enloquecida, va a sacar algo de su bolso. Emilio se acerca a ella y se la lleva del templo. Ingrid saca la pistola para asustar al chico.
--¡¡no va a ver boda¡¡
Emilio forcejea con la enloquecida mujer, el arma se dispara y Emilio cae al suelo herido. Ingrid con la pistola en mano se dirige de nuevo al templo. La música que suena durante la ceremonia hace que no se oiga nada de lo que pasa fuera dentro. Emilio con un hilo de vida se arrastra y logra alcanzar a Ingrid antes que llegue a entrar. La agarra de los pies y la tira. Ingrid le da una patada, y se levanta. Busca el arma que está más lejos de ella pero más cerca de Emilio. Emilio logra tomar el arma y dispara a Ingrid que cae encima de él. Alfredo y Natalia ya son marido y mujer. Se besan con el corazón palpitando felicidad. Les parece que viven un cuento de hadas. Cuando los primeros invitados salen se encuentran en la puerta a Emilio e Ingrid muertos. Los dos Alfredo y Natalia están muy impresionados.
Alfredo está en su habitación. Se siente muy culpable. Emilio ha muerto. Ha podido ver las imágenes de una cámara de seguridad que lo ha grabado todo. Después de lo que le hizo ha dado su vida por él. Natalia lo abraza por la espalda.
--Emilio quiso nuestra felicidad. No debes dejarte hundir.
--¡¡no puedo, si tu supieras¡¡
Alfredo tiene mucha vergüenza. Mucho dolor
--nunca debí hacerte mi esposa, si tu supieras...
Natalia lo acaricia:
--Tomás me contó, lo hizo para que dejara de quererte. Sé que sedujiste a Emilio. Que le quitaste la virginidad.
Alfredo la mira sorprendido y con mucha vergüenza:
--¿cómo me puedes querer después de lo que he hecho?
--yo ya sabía y me casé contigo, por algo fue...
--¿tanto me amas?
--mucho.
Alfredo se siente muy culpable:
--Le hice daño a Emilio. Era el hermano de tu madre. Y ahora está muerto.
–Él te adoraba. No le gustaba mucho eso de tener una sobrina. A los hombres los adoraba pero no le gustaba nada tener mujeres cerca pero sí le hacía mucha ilusión que un hijo tuyo fuera su sobrino nieto. Por ti daba todo. Y él nunca me dijo es malo déjalo. Al contrario. Me dijo ‘es el mejor hombre del mundo. Eres afortunada.’
Alfredo llora.
–No digas eso.
Ella le acaricia esas lágrimas:
–Él te adoraba. Quiso que su dinero fuera tuyo como prueba de su cariño desinteresado, para demostrarte lo importante que eres para él, para hacerte ver que siempre serías especial para él y dio su vida por ti. Por mi. Es la mayor demostración de amor. Para él lo importante era tú felicidad... nuestra felicidad y ahora no le podemos fallar.
--no sé si soy digno de ti.
--lo eres. Se lo debemos a Tomás. A Emilio. A nosotros.
Él está muy aturdido:
–Necesito alejarme de todo.
–me debes la luna de miel. Yo quiero hacer ese crucero, quiero ir a Grecia --dice ella acariciándolo feliz.
--No sé que he hecho en la vida para recibir este regalo. --dice él mirándola con ternura.
--amarte sí que es un regalo para mi... --Natalia.
Él la acaricia y besa con ternura.
En su primera noche en Grecia, Alfredo sale desnudo de la ducha y se sorprende encontrarse a su joven esposa con un sexy minicamisón. Al atractivo sesentón casi le da un infarto al ver tan sexy y coqueta a esa joven 49 años menor que él.
–¿Y esto? --jadea tragando saliva
Natalia es muy coqueta. Lo mira enamorada y con ilusión.
–¿No crees que ya esperé suficiente? Llevo tres años deseando que me quites mi virginidad y aún siendo tu esposa sigo esperando…
Él la mira emocionado, enamorado y muy excitado:
–mi amor… –jadea él.
Èl la toma de la mano y se abrazan;
–Va a ser inolvidable para ambos –susurra él antes de fundirse el uno en el cuerpo del otro.
Ambos sienten un placer indescriptible cuando sus cuerpos se unen. Alfredo nunca sintió algo tan hermoso. Para ella es su primera vez. Lo viven con intensidad y es algo mágico para los dos. Una unión perfecta de cuerpo y alma.
9 meses después…
Natalia está de parto. Su amado está con ella.
–Empuja, mi amor. Empuja.
Natalia grita aferrada a la mano de su amado.
–!!Ya está aqui... Es una niña! – dice el hombre emocionado.
Alfredo besa la frente de su esposa. Natalia llora con su bebita en su pecho. Alfredo besa la frente de su esposa y con agradecimiento.
–Milagros. Se llama Milagros-- dice el hombre muy emocionado.
Alfredo y Natalia se muestran muy felices de ese nuevo ser que ha nacido de ser cuerpos. Se miran y lloran. Les parece mentira tanta felicidad. Natalia y Alfredo se miran con mucho amor, se abrazan, se acarician. Se sienten en deuda con la vida por toda la felicidad que les está dando.
Fin












































