Alfredo se revuelca como una fiera salvaje en la cama como una mujer de casi 40 años.
--¡¡más, más...¡¡que polvo... que polvo¡¡¡cómo me gusta, nunca un hombre me ha hecho sentir así¡¡ --dice la mujer que se aferra a la espalda de él con fuerzas para sentirle muy suyo.
--¡¡disfruta, perra, disfruta... me gusta ver cómo te retuerces de gusto por mi¡¡ --jadea él.
Al hombre le encantan decir obscenidades y dar cachetes en el trasero a su amante y ella lo disfruta mucho. Después de explotar en la mujer, Alfredo se revuelca de gusto en la cama. La mujer queda muy satisfecha y relajada.
--¿te ha gustado, eh, perra?
A ella no le gusta esa vocabulario cuando ya no los une la pasión:
--Me llamo Constitución.
Alfredo la mira burlón. Se levanta de la cama y se pone los jeans. Mientras de los abrocha la mira divertido y dice:
--eso del nombre es demasiado cursi, yo lo dejo para el imbécil de tu marido. De todas formas ya no nos veremos más.
--eso no es verdad, lo mismo me dijiste la otra vez y ya ves...
--porque hoy estoy muy contento y te he querido dar esa alegría.
--Es verdad y ¿por qué tan contento?
--todo me va a salir bien pero no te acostumbres, ya te dije que no volveríamos.
–¿y hoy?
--te he dejado que disfrutes del caramelo más sabroso pero ya no eres una niña para ser la amante de alguien como yo.
Constitución lo mira molesta:
--¡¡te llevo más 20 años¡¡¡¡soy más de 20 años menor que tú¡¡
Él la mira burlón y dice:
--qué más quisieras. Yo estoy hecho un chaval y tú pareces mi madre.
--¡¡por más que no quieras decir tu edad, es evidente que tu eres mucho mayor que yo¡¡¡¡!yo tengo 39 y tú pasas de los 60!!
--¡¡y aunque así fuera lo importante es como te vean los demás, tú eres una vieja y yo soy un macho que vuelve locas a las chicas de veinte años. Todas quieren conmigo y como ves no necesito nada de una de vieja de cuarenta o de casi. Te quise hacer el favor pero ya me cansé ¡no más¡¡esto se acabó y hablo en serio¡¡
Alfredo ya está vestido y va a dejar el departamento. Constitución siente miedo que hable en serio:
--¡¡¿no me vas a dejar ¿verdad?¡ --le suplica abrazándolo por la espalda.
Alfredo se la aparta de él:
--no me hagas un dramón de los que no soporto...¡¡los dos sabíamos que algún día esto se iba a acabar¡¡¡llevas más de diez años disfrutando de mi cuerpo, yo no estoy acostumbrado a ser tan regular pero ya que eres de la familia te hice el favor ¡¡pero esto ya dura mucho¡¡
--¡¡yo me enamoré de ti y tú me dijiste que te ibas a casar conmigo¡¡
--Eso era lo que querías creer porque te morías por meterte en mi cama porque yo sí te puedo dar lo que tu marido no te da.
--¡¡yo me enamoré de ti la primera vez que ti, ya antes de casarme con tu hermano. Fue el día en que se presentaron las dos familias¡¡
--¡¡sí y te me regalaste y yo dije que no quería volver a saber de ti¡¡
--¡¡yo me casé con tu hermano para estar a tu lado, tú me aseguraste que si me divorciaba...¡
Alfredo la corta:
--¡¡tú nunca te has planteado el divorcio¡¡
--¡¡claro que sí, aunque vivimos en la misma casa, hace años que sólo hago el amor contigo¡¡¡sí tú quieres... me voy a vivir contigo aunque no sea tu esposa¡¡
--¡¡ni loco que estuviera, a mi no me importa lo que hagas con tu marido¡¡hoy me has pillado de buenas y te he vuelto dejar que disfrutes de mi miel pero ya esta¡¡
Él es muy brusco. Está ya en la puerta, ella lo agarra del brazo con violencia y le dice:
--¡¡¡eres un imbécil... ¿acaso te crees que eres un premio para los mujeres¡¡?
Alfredo sonríe seductor y dice:
--yo no lo pienso, es que es verdad y eso no lo digo yo... lo decís vosotras que es morís por este cuerpazo que la naturaleza me dió y es que soy el mejor de los vinos y cada vez me pondré más lindo...tú sabes que todas las mujeres se vuelven locas por este cuerpazo que tengo... yo no tengo la culpa... siempre he sido un caramelo para las mujeres...
--¡¡pero yo te amo¡¡
Ella lo intenta abrazar pero él se aparta de ella y con desprecio le dice:
--¡¡el amor es para tu marido¡¡ yo te he dado todo lo que una mujer necesita pero ya no me interesa, no me busques más¡¡
--si quieres seguimos como hasta ahora...
Alfredo la mira con fastidio y le dice:
--no me hagas tener que decir a tu marido que me acosas.
--le diré que me violaste.
Alfredo se ríe y dice:
--Mi hermano sabe que no podría violar a una chica porque todas se me regalan gustosas.
Alfredo se aparta de ella y sale. Se va corriendo. Ella va detrás llorando y suplicando pero no lo alcanza.
Por otro lado, Tomas está en una cafetería con su amigo Alfredo. Alfredo es unos años mayor que él pero se llevan muy bien.
–¿cómo lo llevas?
--es duro pero aguanto. Ha sido para mí muy importante contar contigo en estos duros momentos. Perder a una madre es lo peor que te puedo pasar.
--tú y yo nos caímos bien desde el principio, fue como si nos conocieramos, me duele por ti aunque yo no sé lo que es tener una madre. --Tomás.
--es cierto, el hecho que nuestras madres nos abandonaran a los dos es algo que nos unió en seguida.
--pero yo he tenido el mejor de los padres, no necesité nada más.
--sí y yo conté con el cariño de unos padres adoptivos, aunque no deja de ser curioso que nos hiciéramos amigos y los dos no sepamos nada de nuestra verdadera madre. ¿y no tienes curiosidad por saber quien es?--Alfredo.
--No. ¿y tú?
--no me cambies de tema, en mi caso es diferente porque yo sí tuve una madre pero tú solo has conocido a tu padre y no me digas que la historia no se las trae, parece una película. Es que es fuerte que tu madre te abandonara en la puerta de la casa del padre y tu padre no tenga ni idea de quién puede ser.
--pues así es, según él se le ocurrían más de treinta y de la mayoría ni recordaba su rostro y menos el nombre.
--¡¡que fuerte¡¡
--mi padre es muy buena persona pero siempre ha sido un don Juan, mi abuelo lo echó de casa porque a los trece años se acostaba con su esposa. Ella fue la que lo desvirgó.
--tal vez la culpa es de ella...
--puede ser pero desde que tengo uso de razón he vivido todo un desfile de mujeres, cada noche venía con una diferente y a veces hasta dos y más... y bueno... tampoco me fue mal porque luego siempre había alguna que me hacía el favor a mi.
Los dos se sonríen.
--así que como ves encontrar a mi madre es algo imposible, lo único que no tengo dudas es de mi padre. Debo ser el único que conoce a su padre pero de la madre no se sabe nada. Mi padre dijo que la del registró alucinó. Hay muchos casos de niños de padres desconocidos pero nunca vi un caso de un hijo de madre desconocida le dijeron. Pero la prueba de ADN es irrefutable.
--algún día me gustaría conocer a tu padre.
--cualquier día de esto te vienes a comer a casa, a ver si lo encontramos sin mujeres.
Los dos se ríen.
--¿y se te parece físicamente?--Alfredo.
--pues no se, dicen que si. Yo no lo veo pero que es mi padre es mi padre... él enseguida me hizo la prueba de sangre así que hay padre pero no madre.
--no lo decía por eso,lo decía por decir¿y cómo se lleva eso que tu padre ligue más que tú?
--pues mal ¿¡cómo se va a llevar?
Los dos amigos se ríen.
--y con la edad no creas que se le ha pasado mucho él todo lo que pueda, ya no hay tanto desfile pero mucho más que tú y yo juntos, seguro.
--que yo sí porque yo no me acuerdo de la última vez que. --Alfredo.
--Yo la verdad es que me encantaría hacerlo con una mujer que no se haya acostado con mi padre porque cuando llevo a casa una chica que creo que no la conoce pues a la que me descuido la tiene en su cama... ¡¡y es que no sé que le da a las mujeres¡¡
--¡¡que suerte¡¡
--¡ni tanto porque ha tenido todo el sexo del mundo pero está solo¡¡yo lo que deseo es encontrar una mujer a la que poder amar¡¡
--pues ya somos dos.
Por otro lado, Emilio padre está en su despacho. Ha pedido que no le pasen llamadas y lee el diario de su hijo. Es su letra, no se puede negar a la realidad. Y aunque es duro no quiere dejar de leerlo. Espera alguna página que diga que todo es una broma. La lectura es dura, el hombre se lleva muchas veces las manos al corazón ya que siente algunas punzadas.
--¡¡yo lo mato... yo lo mato¡¡que asco¡¡
Emilio no puede acabar la lectura. Se levanta y tira el diario contra la pared.
--¡¡lo voy a matar... este se hace hombre a golpes... o lo mato¡¡
Está muy alterado, de repente se lleva las manos al pecho. Es un dolor muy fuerte... es un infarto fulminante que lo derrumba.






No hay comentarios:
Publicar un comentario