jueves, 23 de julio de 2026

Capitulo 12







Emilio mira a Alfredo como si fuera un sueño.

--¿te gusto?¿te gusto mucho? --pregunta el maduro hombre seductor.

Emilio hace que sí con la cabeza.

--siempre soñé estar así con un hombre.

--tú sabes que esto no está bien, nadie lo debe saber. --le dice Alfredo con un falso cariño.

--no me importa.

--sabes a qué me refiero... ¿Quieres hacerlo? sería tu primera vez¿estás seguro?

Emilio hace que sí con la cabeza muy ansioso. Alfredo lo acaricia con una falsa ternura:

--te quiero tanto, va a ser una noche mágica para los dos. Una noche que no vas a olvidar nunca.

A parte de deseo, Emilio también siente ternura, Alfredo lo está tratando como siempre soñó que lo tratara un hombre. Emilio desea los labios de él y los besa pero Alfredo no responde a ese ansioso beso. Lo acaricia:

--tú sabes que esto está mal. Acabamos de enterrar a tu padre y hacer eso estando su cuerpo tan caliente aún…

Emilio agacha la cabeza con cierta culpa:

--tal vez seré un mal hijo pero quiero estar contigo.

Aprovechando que no lo ve a los ojos, Alfredo lo mira con rabia y piensa:

--¡¡lo que pasa es que eres un depravado, maricón¡¡

A pesar de sus duros pensamientos, es muy dulce con Emilio:

--yo he estado pensando en esto, en sí debía dejarme llevar y bueno, aunque luego tú no quieras saber de mi, será un momento bonito y también te mereces pasar un buen rato después del día que hemos pasado. Te amo tanto mi Emilio.

Emilio acaricia el pecho del hombre, le empieza a desabrochar la camisa con pulso tembloroso.:

--mío vas a ser mío.

A Alfredo le queman las caricias de él aunque trata de disimularlo.

--espera.

–¿por qué?

--Te tengo una sorpresa.

--¿cual?

--espérame en la cama y verás.






Alfredo se encierra en el baño, en ningún momento ha estado enfocado por la cámara que enfoca la cama donde se tumba un nervioso y en cuestión de segundos desnudo Emilio. El chico está ansioso. Al rato Alfredo sale desnudo pero disfrazado del zorro, con capa y hasta antifaz.

--mi salvador --suspira Emilio.

Alfredo se tumba en la cama y ya Emilio no se controla. Sus manos, su boca van directos a los genitales de Alfredo. El antifaz a parte de cubrir la identidad del hombre también enmascara su cara de asco, sólo piensa en el dinero que va a lograr con eso. Así logra relajarse y cuando ya su miembro está apunto no quiere esperar. Hace que Emilio se de la vuelta y le clava la lanza. Se la clava duramente, con brutalidad. Emilio no esperaba que eso doliera tanto. Le duele hasta el alma. El grito de Emilio atormenta a Tomás que no soporta ser cómplice de lo que hace su padre. Alfredo penetra a Emilio salvajemente como si lo quisiera matar. A cada golpe de cadera lo insulta por dentro:

--maricón, degenerado, asqueroso, guarro. Te voy a matar. Te voy a matar¡¡me das asco maldito depravado¡¡

Emilio nunca imaginó que sentiría tanto dolor y cero placer. Es bastante rápido. Alfredo tiene una mirada de acero. Emilio se aferra a él agotado de tanto dolor y feliz. Le ha excitado sentir el cuerpo del maduro sesentón. Oír como se venía en su cuerpo. El dolor ha sido muy grande pero también el hecho que ese hombre haya entrado en él. La penetración no le ha causado placer pero sí sentir a ese hombre sobre él. Saber que está lleno de él. Sus huellas. Su olor. Su todo.

--ha sido la mejor experiencia de mi vida –jadea Emilio.

Emilio espera oír las palabras dulces que siempre ha soñado que oiría en ese momento. Alfredo se finge dormido para no tener que decirle nada. Emilio lo mira. Le acaricia el rostro:

--mío, ha sido mi hombre, mi primera vez.

Lo besa ligeramente en los labios, le quiere sacar el antifaz pero Alfredo le agarra la mano. A Emilio le asusta la violencia de él. Alfredo fuerza una sonrisa y le susurra:

--ahora me lo saco yo, amor. Tú duerme en mis brazos y no te preocupes de nada.

La dulce voz de Alfredo lo acuna. Emilio se queda dormido feliz. Alfredo se aparta con violencia. Lo mira con odio:

--¡¡esto te lo voy a cobrar caro, maricón¡¡ --dice para sí.

Luego se aparta de donde sabe que está la cámara y se saca el antifaz. Mira con odio a Emilio, se viste a toda prisa y se va. Entra en el cuarto en el que duerme Tomás. Sonríe al comprobar que todo  se ha grabado en perfecto estado y sale del cuarto. Guarda un dvd en un bolso:

--esto lo tengo que guardar en un lugar seguro.

Luego se va a la cocina, en un armario tiene escondida su bolsa de viaje.

--¡¡y ahora ha vivir la vida¡¡

Sigilosamente, Tomás ya lo tenía todo bien pensado. Sale del dormitorio y cambia el dvd y se lleva el verdadero al cuarto. Lo destruye:

--lo siento papá pero no quiero que te conviertas en un hombre sin escrúpulos, es lo mejor.

Sin imaginar que Tomás ha cambiado los dvd, Alfredo se va bien contento. Tomás ha ido estudiando cómo funciona la cámara y así borra la grabación original. No hay pruebas de lo ocurrido.




Emilio se despierta feliz. Busca a Alfredo con la mano. Se levanta desnudo. En el piso está el traje del zorro y lo abraza feliz.

--hicimos el amor y me hizo el hombre más feliz.

Sale del cuarto:

--¡¡Alfredo¡¡

Se sorprende al ver que lo han dejado solo y que la puerta de la habitación en la que duerme Tomás está abierta y ve que tampoco está.

--¿pero qué es lo que ha pasado aquí?

Emilio nunca sospecharía la verdad:

--seguro que me fue a buscar el desayuno o algo así.

Emilio se viste y se tumba en la cama suspirando por Alfredo y esperando que él vuelva.


Tomás se está instalando en casa de su amigo Alfredo.

--gracias por dejar que me quede aquí, es que no le podía mirar a la cara a ese pobre chico.

--¡lo que ha hecho tu padre es muy fuerte¡¡

--y no me va a perdonar cuando se entere que no ha servido de nada..

--Es muy triste que rompas con él por eso.

--yo espero que él entienda que lo hice por su bien.

--Bueno, esta es tu casa, espero que todos tus problemas se solucionen.

--yo lo que espero es que a mi padre se le olvide su rabia y podamos ser felices como siempre, no te quiero molestar, invadir tu casa por mucho tiempo.

Alfredo está encantado de tener a su amigo con él:

--que tonterías dices, yo me empeñé en irme de casa porque quería ser independiente pero a mis 40 años la soledad duele y ya que no tengo una mujer que me acompañe que bueno que sí tengo un amigo, tú que eres como mi hermano.

Alfredo y Tomás se abrazan con cariño. Los interrumpe el sonido del celular. Se sorprende al ver que es Constitución.

--¿pasa algo?

--no, nada, es que te quería agradecer lo lindo que te portaste con mi mamá y si te parece te invitamos a cenar a mi casa.

--¿a mi solo?

--si claro ¿te va bien?

El corazón de Tomás late con fuerza y suspira pensando en Natalia. Ingrid ha escuchado a su hija sorprendida:

--esta quiere empujar a Tomás a brazos de mi Natalia. Esto no me gusta nada. Tomás es un buen chico pero Constitución nunca se ha preocupado por ella ¿qué planea?

Ingrid entra en el dormitorio. Natalia está sobre la cama:

--¿Sabes que tu madre ha invitado a Tomás a cenar a esta casa? raro ¿no?

Natalia suspira enamorada:

--¿por qué? es su sobrino.

--¿y por qué no invitó a Alfredo?

Natalia no le hace caso y solo piensa en lo que se va a poner para la cena. 





Natalia y Tomás pasan el día pensando el uno en el otro. Las horas se le hacen años. Por fin llega el momento de la cena, Constitución lo recibe con honores. Ingrid y Pedro con indiferencia. Natalia y Tomás se sonríen con timidez. No se atreven a decirse nada pero están felices de volver a verse.

Mientras Emilio llora, no entiende la soledad de ese apartamento, sigue esperando a Alfredo.


días después...

Alfredo llega a la empresa de su primo. Faltan unas horas para que se lea el testamento. El hombre llega directamente del aeropuerto.

--hoy me tocará verle la cara al degenerado por última vez, se va a morir cuando sepa lo que dice el testamento.

Alfredo prepara el dvd que pondrá en la lectura:

--Emilio no lo va a negar, no.

Alfredo sonríe triunfante.

--y aunque lo niegue –dice besando el dvd.



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