viernes, 24 de julio de 2026

Capitulo 26

 


Alfredo llora en su cama. Mira una foto de sus dos hijos juntos.

--mis hijos. Si lo hubiera sabido antes.

Acaricia el rostro de Tomás:

--¿dónde estás, hijo?

Recuerda la última vez que vio a Natalia y el tierno beso que le dio:

--decías que me amabas y que harías todo lo que yo quisiera... ¿Por qué me has hecho este gran daño?¿por qué?



Ingrid está sola en la gran mansión de Morales-Casado. Sola con el servicio. Abandonada por todos se refugia en la bebida.

--señora Méndez, el señor Alfredo la quiere ver.

Ingrid se emociona toda:

--¡que pase, rápido¡no seas imbécil¡¿por qué no lo has hecho pasar ya?¡¡

Ingrid se mira al espejo tratando de ponerse rápidamente guapa para él. Cuando ella que llega y antes que entre ya se acerca a la puerta:

--¡¡yo sabía que no me ibas a abandonar, amor¡¡

La mujer lo va a abrazar pero se lleva una fuerte desilusión al ver que es su hijo. El se muestra cortés.

--¿cómo está?

Como loca la mujer dice:

--¿¡y cómo quieres que esté?¡¡todos me habéis abandonado¡¡

Alfredo mira a esa mujer con compasión, no sabe cómo ayudarla.

--no diga eso.

--¡¡es la verdad, has perdonado a tu padre pero no a mi¡¡

--yo trato de acercarme a usted, es usted la que me rechaza.

--¡¡porque eres un traidor, en vez de llevarte a tu padre debiste obligarlo a que viviera conmigo¡¡tú debes querer que tus padres esten juntos¡¡

--¡¡yo no le puedo obligar, él no la quiere a usted¡¡¡debe entenderlo¡¡

Ingrid lo abofetea furiosa y dice:

--¡¡fuera, fuera de mi casa y no vuelvas a no ser que sea con tu padre¡¡

Alfredo está triste porque no sabe qué hacer para ayudar a su madre. Por su lado, una vez más Maria llega a la mansión preguntando por Pedro.

--el señor Pedro ya no vive aquí, ya se lo hemos dicho muchas veces –dice la empleada.

--¿y cuál es su dirección?

Ingrid no la quiere en esa casa, ha dado orden que no la deje pasar. Alfredo sale en ese momento.

--¿pasa algo?

Los dos se miran a los ojos. Se gustan



1 año después…



Los dos Alfredos están en la clínica. Frente al nido en maternidad. Miran con orgullo a un bebé.

--no sabes como me alegro que hayas compartido este momento conmigo. Gracias a ti no me he hundido.

--Eres mi padre, uno de mis padres. Quiero que mi hijo te quiera como tal.

Alfredo el padre mira a su nieto:

--mi nieto, es mi nieto ¡que dicha tan grande¡¡

--yo pensé que nunca sería padre, ya a mi edad y sin novia. Maria ha sido lo mejor que me ha pasado.

--tú sabes que nunca me gustó que te casaras con ella pero parece que te quiere y espero que sea para siempre.

--te entiendo, no fue fácil aceptar que fue tu amante y la de mi tío pero la amo y soy feliz.

Alfredo padre llora por la emoción de ser abuelo. Su hijo le pone la mano en los hombros:

--se va a llamar Tomás. Como mi hermano.

--mi hijo Tomás. ¿Cómo estará? ¿habrá muerto ya?

Alfredo padre tiene un gran dolor en su alma.

--seguro que está bien. Natalia nos hubiera llamado.

Lleno de rencor, Alfredo dice:

--¡no le voy a perdonar nunca esto que me ha hecho, ¡¡¡nunca¡¡

--ella tampoco debe tener la culpa, los hemos buscado por todo el país pero han desaparecido. Eso no lo pudo hacer ella, tiene qué ser cosa de Tomás.

--¿pero por qué?¿por qué? –dice el padre angustiado 

En ese momento llaman al celular de  Alfredo padre no puede creer lo que oye.

–!Natalia!

El corazón del maduro late con más fuerza que nunca.

--¿qué te pasa?¿dónde estás?¡¡deja de llorar y dime dónde estás¡¡

La angustia de Alfredo padre le hace temer lo peor a Alfredo hijo.


Los dos Alfredos recorren cientos de kilómetros y al fin llegan al hospital de donde les ha llamado Natalia. Está llora sola. Se emociona al ver llegar a su amado pero le duele la dureza de él:

--¡¡luego hablamos quiero ver a mi hijo¡

Padre e hijo logran entrar en la habitación del muribundo Tomás que vive sus últimos momentos.

--hijo --dice Alfredo entre angustiado y emocionado.

--¿qué haces aquí, papá?

A Alfredo le duele el reproche de su hijo:

--¿por qué me has hecho esto?

Tomás lo mira con dolor:

--¿cómo te has enterado? no quiero que estés conmigo.

Alfredo llora:

--hijo...

Tomás mira a su amigo

--que bueno que estés aquí, dile a mi padre que se vaya. Quiero hablar a solas contigo.

Alfredo padre no se quiere ir pero Alfredo hijo lo convence. Alfredo sale del cuarto, se acerca molesto a Natalia. La agarra del brazo y le dice:

--¿porque te lo llevaste porque?

ella lo abofetea:

–!eres un cerdo te odio!

Los dos se miran con mucho dolor.




Alfredo acaricia la cabeza de su hermano con angustia:

--Porque nos has hecho esto, Tomás.

--Lo hice por Natalia. Su abuela me lo pidió.

--¿cómo?

--doña Ingrid me dijo que yo me moría y además me confesó que Natalia es la nieta de mi padre.

–!¿pero qué tontería es esta?¡ --dice Alfredo sorprendido. 

Tomás tiene pocas fuerzas pero no se puede ir sin asegurarse que Natalia estará bien:

--Natalia ama a Alfredo¿te das cuenta? a su abuelo. Por eso Constitución se mató porqué descubrió que era hija de su amante. Ingrid tenía miedo que Natalia repitiera la historia de su madre y me pidió que la alejara de mi padre ¡¡era necesario, los tenía que alejar ¿Mi padre no sabe aún que Natalia es su nieta? Doña Ingrid me dijo que lo iría preparando.

Alfredo mira a Tomás desconcertado y dice:

--Tomás, Ingrid sí tuvo un hijo de tu padre, yo. Nos hicimos una prueba de sangre para estar seguros y no hay dudas. Según doña Ingrid, Constitución era hija de tu primo don Emilio, fruto de una violación.

Tomás está conmocionado:

--¡¡¿tú, mi hermano¡¡?

--¿así es?

Los hermanos se miran con ternura.

--¿Ingrid me engañó?

--me duele porque es mi madre pero está obsesionada con Alfredo, yo la veo capaz de cualquier cosa.

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