viernes, 24 de julio de 2026

Capitulo 27 y último

 



Alfredo y Natalia se miran con mucho rencor.

--¿Cuál es tu rabia? ¡¡¿qué no me acosté contigo? ¡¡eso no te daba derecho a apartarme de mi hijo¡¡tú sabías lo que él significaba para mi¡¡

–yo necesitaba huir de ti y él no sé cómo se enteró que se moría y no quería que lo vieras sufrir. él no sabe que te llamé. Yo no te quería volver a ver pero siempre le pedía que te llamara pero él insistía en que no te quería ver.

--¿y porque no me llamaste antes?¿Y porque te querías alejar de mi? –le reprocha.

--estaba dolida al saber que eres el amante de mi abuela.

--¿Qué tonterías dices? !es mentira!

Él está dolido y ella furiosa:

–!yo os vi en la cama, justo después de rechazarme. Por eso me fui!

--eso no es cierto.

--¡¡no me tomes por tonta¡¡

Alfredo hijo sale en ese momento:

--papá, tenemos que hablar es algo importante.

--¿papá? --pregunta Natalia confundida.

Alfredo padre mira a Natalia y dice:

--luego hablamos de eso, ahora tenemos que seguir hablando...

Alfredo hijo los interrumpe:

--esto que te tengo que decir es más importante.

Alfredo se lleva a su padre casi a la fuerza:

--¿pero qué es lo que te pasa?

--Ingrid... ¡Ingrid les tendió una trampa a Natalia y Tomás¡

--¿cómo?





Horas después... Ingrid llega a ese hospital. Está muy ansiosa. Abraza a Alfredo padre que está en la puerta. La espera molesto.

--¡¡mi amor, qué alegría tan grande, que sorpresa que me llamaras¡¡

Alfredo no está para cumplidos, la agarra y la lleva hasta el interior.

--¿y cual es la prisa?¿por qué me has hecho venir hasta aquí?

Alfredo está furioso pero Ingrid no se da cuenta y con emoción dice:

--no me digas,  los análisis prenupciales... ¡¡yo sabía¡¡

--ven, vamos.

Alfredo va muy deprisa y lleva del brazo a Ingrid que trata de seguirle el paso como puede pero está tan emocionada creyendo que el maduro galán la va a hacer su esposa que no protesta. Alfredo abre la puerta de la habitación en la que agoniza Tomás. La empuja al interior. Natalia está con Tomás y no entiende nada. Tomás tampoco. Alfredo hijo está con ellos.

--¿qué es todo esto? ¿es que la boda va a ser aquí? --pregunta Ingrid.

Furioso Alfredo dice:

--¡¡quiero que digas aquí ante Tomás y tu nieta, que tú dijiste que Natalia es mi nieta¡ porque ahora mismo me hago una prueba de sangre para desmentirte¡¡

Natalia está muy sorprendida. Ingrid finge que también está sorprendida:

--¿cómo iba a decir eso?¡¡tu hijo está mal de la cabeza, el pobrecito¡¡

Tomás, muy débil, está aturdido. Alfredo está furioso:

--¡eres una mentirosa, tú convenciste a Tomás para que alejara a tu nieta de mi, porque le decías que ella no podía amar a su abuelo¡¡¡alejaste a mi hijo de mi sabiendo que se está muriendo¡¡

--¿tu hiciste eso, abuela? --pregunta Natalia dolida.

Ingrid se da cuenta que su mentira ha sido descubierta.

--¡¡no, no¡¡¡todo es un invento¡¡

Alfredo agarra del brazo a Ingrid y dice:

–!¿porque Natalia cree que tú eres mi amante?¡

--porque lo soy. --Ingrid.

--¡¡sólo nos acostamos una vez y no fue la que menciona Natalia¡¡

Ingrid enloquece al darse cuenta que ha perdido:

--¡¡no importa, lo que importa es que tú eres mío, no te voy a permitiré que otra me quite lo que es mío¡

Alfredo echa fuego por la boca:

--¡¡tú mentiste a Constitución ¿verdad?¡ ¡¡le dijiste que yo era su padre y por eso se mató¡¡ --Alfredo.

Ingrid estalla enloquecida:

--¡¡sí y qué lástima que Natalia sigue viva. Eso les pasa por querer robarme a mi hombre! --Ingrid.

Natalia está destrozada, Alfredo hijo la abraza.

--¡¡vete, no te quiero volver a ver¡¡¡vete o llamo a seguridad¡¡ -- grita Alfredo padre con desprecio.

Ingrid mira enloquecida a todos:

--¡¡Alfredo es mío, mío¡¡

Ingrid no se va, Alfredo hijo la saca a la fuerza y se va con ella. Natalia está muy triste. Tomás le pide su mano.

--tú también, dame tu mano, papá.

Tomás une las manos de su padre y su amada y con un hilo de voz:

--ustedes se aman y tienen mi bendición, espero que sean felices.

Tomás muere en ese preciso momento. Alfredo abraza roto de dolor el cadáver de su hijo. Conmovida, Natalia abraza por la espalda a Alfredo con todo su amor.













2 años después…


Alfredo está radiante en la iglesia. Es un novio feliz. Su hijo está a su lado. En primera fila está Maria, embarazada y feliz, con sus dos hijos Tomás de dos años y Alfredo de uno.

El novio está muy nervioso y el hijo también y muy emocionado. 

--Te casas, papá. Te casas con la mujer que amas. Por fin te cazaron y mira que ha costado.

Alfredo tiene lágrimas en los ojos.

--a estás altura de mi vida ¿qué iba a pensar yo que me iba a casar? Y con una chiquilla.

El hijo es muy amoroso con su hijo:

--te casas con la mujer que amas y que te ama tanto.

--la amo tanto y Natalia a mi, por eso me ha esperado. Mis dudas, mis remordimientos. No ha sido fácil para mi. Y porque recién acaba de cumplir los 18.

--Mi hermano desde el cielo está feliz, porque tú vas a ser dichoso.

--¡¡sí, se acabó el dolor. Natalia ha sufrido mucho¡¡

--si a mi me duele que Ingrid esté cada día más loca porque aunque sea mi madre nunca la traté, pues para Natalia debe ser horrible.

--pero Ingrid no se quiere dejar ayudar. Ahora Natalia y yo tenemos un hermoso futuro juntos.

El novio está muy nervioso y su hijo le abraza divertido y con mucho cariño.

–me caso y en castidad. Dos años sin ya sabes… Esta noche será mágica.

Padre e hijo se sonríen con complicidad.

Suena la marcha nupcial, Natalia entra de blanco y feliz del brazo de Pedro. Natalia llora ya que al fin se va a casar con el príncipe de sus sueños. Pedro y Alfredo se abrazan. Los novios unen sus manos. Comienza la ceremonia. El novio se siente un adolescente. Los dos tiemblan y lloran emocionados. Se cumple el mayor sueño de sus vidas. Hay magia a su alrededor cuando se toman de las manos y se miran.




Emilio ha preferido quedarse detrás del templo. No quiere causar tensión entre los novios. Se sorprende al ver a Ingrid. Entra enloquecida, va a sacar algo de su bolso. Emilio se acerca a ella y se la lleva del templo. Ingrid saca la pistola para asustar al chico.

--¡¡no va a ver boda¡¡

Emilio forcejea con la enloquecida mujer, el arma se dispara y Emilio cae al suelo herido. Ingrid con la pistola en mano se dirige de nuevo al templo. La música que suena durante la ceremonia hace que no se oiga nada de lo que pasa fuera dentro. Emilio con un hilo de vida se arrastra y logra alcanzar a Ingrid antes que llegue a entrar. La agarra de los pies y la tira. Ingrid le da una patada, y se levanta. Busca el arma que está más lejos de ella pero más cerca de Emilio. Emilio logra tomar el arma y dispara a Ingrid que cae encima de él. Alfredo y Natalia ya son marido y mujer. Se besan con el corazón palpitando felicidad. Les parece que viven un cuento de hadas. Cuando los primeros invitados salen se encuentran en la puerta a Emilio e Ingrid muertos. Los dos Alfredo y Natalia están muy impresionados.




Alfredo está en su habitación. Se siente muy culpable. Emilio ha muerto. Ha podido ver las imágenes  de una cámara de seguridad que lo ha grabado todo. Después de lo que le hizo ha dado su vida por él. Natalia lo abraza por la espalda.

--Emilio quiso nuestra felicidad. No debes dejarte hundir.

--¡¡no puedo, si tu supieras¡¡

Alfredo tiene mucha vergüenza. Mucho dolor

--nunca debí hacerte mi esposa, si tu supieras...

Natalia lo acaricia:

--Tomás me contó,  lo hizo para que dejara de quererte. Sé que sedujiste a Emilio. Que le quitaste la virginidad.

Alfredo la mira sorprendido y con mucha vergüenza:

--¿cómo me puedes querer después de lo que he hecho?

--yo ya sabía y me casé contigo, por algo fue...

--¿tanto me amas?

--mucho.

Alfredo se siente muy culpable:

--Le hice daño a Emilio. Era el hermano de tu madre. Y ahora está muerto.

–Él te adoraba. No le gustaba mucho eso de tener una sobrina. A los hombres los adoraba pero no le gustaba nada tener mujeres cerca pero sí le hacía mucha ilusión que un hijo tuyo fuera su sobrino nieto. Por ti daba todo. Y él nunca me dijo es malo déjalo. Al contrario. Me dijo ‘es el mejor hombre del mundo. Eres afortunada.’ 

Alfredo llora. 

–No digas eso.

Ella le acaricia esas lágrimas:

–Él te adoraba. Quiso que su dinero fuera tuyo como prueba de su cariño desinteresado, para demostrarte lo importante que eres para él, para hacerte ver que siempre serías especial para él y dio su vida por ti. Por mi. Es la mayor demostración de amor. Para él lo importante era tú felicidad... nuestra felicidad y ahora no le podemos fallar.

 --no sé si soy digno de ti. 

--lo eres. Se lo debemos a Tomás. A Emilio. A nosotros.  

Él está muy aturdido:

–Necesito alejarme de todo.

–me debes la luna de miel. Yo quiero hacer ese crucero, quiero ir a Grecia --dice ella acariciándolo feliz.

--No sé que he hecho en la vida para recibir este regalo. --dice él mirándola con ternura.

--amarte sí que es un regalo para mi... --Natalia.

Él la acaricia y besa con ternura.


En su primera noche en Grecia, Alfredo sale desnudo de la ducha y se sorprende encontrarse a su joven esposa con un sexy minicamisón. Al atractivo sesentón casi le da un infarto al ver tan sexy y coqueta a esa joven 49 años menor que él. 

–¿Y esto? --jadea tragando saliva 

Natalia es muy coqueta. Lo mira enamorada y con ilusión. 

–¿No crees que ya esperé suficiente? Llevo tres años deseando que me quites mi virginidad y aún siendo tu esposa sigo esperando…

Él la mira emocionado, enamorado y muy excitado:

–mi amor… –jadea él.

Èl la toma de la mano y se abrazan;

–Va a ser inolvidable para ambos –susurra él antes de fundirse el uno en el cuerpo del otro.

Ambos sienten un placer indescriptible cuando sus cuerpos se unen. Alfredo nunca sintió algo tan hermoso. Para ella es su primera vez. Lo viven con intensidad y es algo mágico para los dos. Una unión perfecta de cuerpo y alma. 


9 meses después…

Natalia está de parto. Su amado está con ella.

Empuja, mi amor. Empuja.

Natalia grita aferrada a la mano de su amado.

–!!Ya está aqui... Es una niña! – dice el hombre emocionado.

Alfredo besa la frente de su esposa. Natalia llora con su bebita en su pecho. Alfredo besa la frente de su esposa y con agradecimiento.

–Milagros. Se llama Milagros-- dice el hombre muy emocionado.

Alfredo y Natalia se muestran muy felices de ese nuevo ser que ha nacido de ser cuerpos. Se miran y lloran. Les parece mentira tanta felicidad. Natalia y Alfredo se miran con mucho amor, se abrazan, se acarician. Se sienten en deuda con la vida por toda la felicidad que les está dando.


Fin



Capitulo 26

 


Alfredo llora en su cama. Mira una foto de sus dos hijos juntos.

--mis hijos. Si lo hubiera sabido antes.

Acaricia el rostro de Tomás:

--¿dónde estás, hijo?

Recuerda la última vez que vio a Natalia y el tierno beso que le dio:

--decías que me amabas y que harías todo lo que yo quisiera... ¿Por qué me has hecho este gran daño?¿por qué?



Ingrid está sola en la gran mansión de Morales-Casado. Sola con el servicio. Abandonada por todos se refugia en la bebida.

--señora Méndez, el señor Alfredo la quiere ver.

Ingrid se emociona toda:

--¡que pase, rápido¡no seas imbécil¡¿por qué no lo has hecho pasar ya?¡¡

Ingrid se mira al espejo tratando de ponerse rápidamente guapa para él. Cuando ella que llega y antes que entre ya se acerca a la puerta:

--¡¡yo sabía que no me ibas a abandonar, amor¡¡

La mujer lo va a abrazar pero se lleva una fuerte desilusión al ver que es su hijo. El se muestra cortés.

--¿cómo está?

Como loca la mujer dice:

--¿¡y cómo quieres que esté?¡¡todos me habéis abandonado¡¡

Alfredo mira a esa mujer con compasión, no sabe cómo ayudarla.

--no diga eso.

--¡¡es la verdad, has perdonado a tu padre pero no a mi¡¡

--yo trato de acercarme a usted, es usted la que me rechaza.

--¡¡porque eres un traidor, en vez de llevarte a tu padre debiste obligarlo a que viviera conmigo¡¡tú debes querer que tus padres esten juntos¡¡

--¡¡yo no le puedo obligar, él no la quiere a usted¡¡¡debe entenderlo¡¡

Ingrid lo abofetea furiosa y dice:

--¡¡fuera, fuera de mi casa y no vuelvas a no ser que sea con tu padre¡¡

Alfredo está triste porque no sabe qué hacer para ayudar a su madre. Por su lado, una vez más Maria llega a la mansión preguntando por Pedro.

--el señor Pedro ya no vive aquí, ya se lo hemos dicho muchas veces –dice la empleada.

--¿y cuál es su dirección?

Ingrid no la quiere en esa casa, ha dado orden que no la deje pasar. Alfredo sale en ese momento.

--¿pasa algo?

Los dos se miran a los ojos. Se gustan



1 año después…



Los dos Alfredos están en la clínica. Frente al nido en maternidad. Miran con orgullo a un bebé.

--no sabes como me alegro que hayas compartido este momento conmigo. Gracias a ti no me he hundido.

--Eres mi padre, uno de mis padres. Quiero que mi hijo te quiera como tal.

Alfredo el padre mira a su nieto:

--mi nieto, es mi nieto ¡que dicha tan grande¡¡

--yo pensé que nunca sería padre, ya a mi edad y sin novia. Maria ha sido lo mejor que me ha pasado.

--tú sabes que nunca me gustó que te casaras con ella pero parece que te quiere y espero que sea para siempre.

--te entiendo, no fue fácil aceptar que fue tu amante y la de mi tío pero la amo y soy feliz.

Alfredo padre llora por la emoción de ser abuelo. Su hijo le pone la mano en los hombros:

--se va a llamar Tomás. Como mi hermano.

--mi hijo Tomás. ¿Cómo estará? ¿habrá muerto ya?

Alfredo padre tiene un gran dolor en su alma.

--seguro que está bien. Natalia nos hubiera llamado.

Lleno de rencor, Alfredo dice:

--¡no le voy a perdonar nunca esto que me ha hecho, ¡¡¡nunca¡¡

--ella tampoco debe tener la culpa, los hemos buscado por todo el país pero han desaparecido. Eso no lo pudo hacer ella, tiene qué ser cosa de Tomás.

--¿pero por qué?¿por qué? –dice el padre angustiado 

En ese momento llaman al celular de  Alfredo padre no puede creer lo que oye.

–!Natalia!

El corazón del maduro late con más fuerza que nunca.

--¿qué te pasa?¿dónde estás?¡¡deja de llorar y dime dónde estás¡¡

La angustia de Alfredo padre le hace temer lo peor a Alfredo hijo.


Los dos Alfredos recorren cientos de kilómetros y al fin llegan al hospital de donde les ha llamado Natalia. Está llora sola. Se emociona al ver llegar a su amado pero le duele la dureza de él:

--¡¡luego hablamos quiero ver a mi hijo¡

Padre e hijo logran entrar en la habitación del muribundo Tomás que vive sus últimos momentos.

--hijo --dice Alfredo entre angustiado y emocionado.

--¿qué haces aquí, papá?

A Alfredo le duele el reproche de su hijo:

--¿por qué me has hecho esto?

Tomás lo mira con dolor:

--¿cómo te has enterado? no quiero que estés conmigo.

Alfredo llora:

--hijo...

Tomás mira a su amigo

--que bueno que estés aquí, dile a mi padre que se vaya. Quiero hablar a solas contigo.

Alfredo padre no se quiere ir pero Alfredo hijo lo convence. Alfredo sale del cuarto, se acerca molesto a Natalia. La agarra del brazo y le dice:

--¿porque te lo llevaste porque?

ella lo abofetea:

–!eres un cerdo te odio!

Los dos se miran con mucho dolor.




Alfredo acaricia la cabeza de su hermano con angustia:

--Porque nos has hecho esto, Tomás.

--Lo hice por Natalia. Su abuela me lo pidió.

--¿cómo?

--doña Ingrid me dijo que yo me moría y además me confesó que Natalia es la nieta de mi padre.

–!¿pero qué tontería es esta?¡ --dice Alfredo sorprendido. 

Tomás tiene pocas fuerzas pero no se puede ir sin asegurarse que Natalia estará bien:

--Natalia ama a Alfredo¿te das cuenta? a su abuelo. Por eso Constitución se mató porqué descubrió que era hija de su amante. Ingrid tenía miedo que Natalia repitiera la historia de su madre y me pidió que la alejara de mi padre ¡¡era necesario, los tenía que alejar ¿Mi padre no sabe aún que Natalia es su nieta? Doña Ingrid me dijo que lo iría preparando.

Alfredo mira a Tomás desconcertado y dice:

--Tomás, Ingrid sí tuvo un hijo de tu padre, yo. Nos hicimos una prueba de sangre para estar seguros y no hay dudas. Según doña Ingrid, Constitución era hija de tu primo don Emilio, fruto de una violación.

Tomás está conmocionado:

--¡¡¿tú, mi hermano¡¡?

--¿así es?

Los hermanos se miran con ternura.

--¿Ingrid me engañó?

--me duele porque es mi madre pero está obsesionada con Alfredo, yo la veo capaz de cualquier cosa.

Capitulo 25

Alfredo está sobre su cama desesperado. Está angustiado por su hijo, dolido con Natalia. No entiende bien lo que ha pasado. Tocan a la puerta de su cuarto.

--¡¡por un demonio¡¡¡no quiero saber nada¡¡¡les he dicho que no me molesten¡¡Alfredo llora abrazado a su almohada:

--¿porque Natalia me hizo eso? ¿¿por rabia porque no le quise hacer el amor?¡¡por qué me roba la oportunidad de estar con mi hijo en sus últimos meses ¿porque?

Recuerda con dolor la última noche que vio a Natalia. Llora sangre:

--te amo, te juro que te amo, es mi castigo, amarte y no tenerte ¡¡¡¿¿porqué te fuiste de mi lado?¡¡¡¿por qué me apartaste de mi hijo moribundo?¡¡




Ingrid actúa como dueña y señora de la casa. Recibe al amigo de Tomás.

--Alfredo, no quiere recibir a nadie.

--Pero es que no sé nada de Tomas, yo soy su amigo. Quiero saber qué pasó.

--así son los jóvenes. Se fugó con mi nieta, la muy ingrata. Yo tampoco sé nada de ella.

--bueno,  pues dígale que vine a verlo.

--¿y cual es su nombre?

--Alfredo. Alfredo Cortés.

Ingrid queda muy impactada por lo que ha oído:

--¿!tú eres el hijo de Antonio y Marta Cortés?!

Él la mira extrañado:

--sí¿conocía a mis padres?

--tus padres adoptivos, sí. Los conocí.

--¿acaso conoce a...?

Más llevado por su intención de atrapar a Alfredo padre que por otra cosa dice:

--¡¡yo soy tu madre. Tu verdadera madre. Alfredo y yo somos tus verdaderos padres¡¡

Alfredo se queda muy sorprendido. No tiene tiempo de decir nada cuando oyen que Alfredo el padre desde las escaleras dice:

–!¿qué demonios es esto que dices?!

Ingrid está muy emocionada:

--mi amor, por fin encontré a nuestro hijo.

Los dos Alfredos se miran sin entender nada.

--¿¿¡qué es lo que significa esto?¡¿usted es mi padre?¡¡

Alfredo el padre agarra de la mano a Ingrid y dice:

--¡¡ahora me vas a explicar todo esto¡¡

Ingrid se aparta de él:

--¡tú fuiste un miserable¡¡me abandonaste aún sabiendo que yo esperaba un hijo tuyo¡¡¡a mi no me recuerdas pero…¿no recuerdas haber abandonado a tu hijo?

--¿usted hizo esto? --le reprocha Alfredo hijo.

Alfredo el padre lo mira con culpa:

--yo era muy joven... yo...

Alfredo hijo mira a los dos con reproche y se va. Ingrid abraza feliz a su angustiado amante:

--¡¡eres el padre de mi hijo y tú me tienes que cumplir¡¡

Alfredo la mira furioso y dice:

–!¿por qué abandonaste a mi hijo?¿¿por qué?!

--¡¡mis padres me obligaron. Tú fuiste mi único amor¡¡

--¡mentirosa¡¡¡Constitución debe tener la edad de este chico¡¡

--¡¡me violaron,  tu primo Emilio me violó¡¡

Alfredo no la quiere creer pero recuerda la primera vez que llegó a esa casa y enloqueció al ver el cuadro.

--¿Constitución lo supo?

–!!sí, por eso se mató. Le dolió mucho saber que era hija de una violación!

Alfredo está muy angustiado, sube a su cuarto. Ingrid le va detrás:

--¡¡tenemos que pensar en nuestra boda¡¡

Alfredo se le gira y dice:

--¡¡nunca, nunca me voy a casar contigo, nunca¡¡

--¡¡no me puedes hacer esto, te he dado un hijo¡¡

–!lo que tú hagas como madre es cosa tuya, yo sólo voy a luchar por mi hijo. Dinero no te faltará. Yo te reconozco como heredera de mi primo, vivirás como te corresponde!

Alfredo empieza a hacer sus maletas:

--¿¡dónde nos vamos?¡ –dice ella.

--yo a empezar de cero.

--pues espera que yo voy contigo.

--¡¡no, a ti no te quiero volver a ver¡¡

Alfredo se va a pesar que Ingrid se le engancha a los pies, le suplica, le ruega.






Al rato, Emilio abre la puerta de la que fue casa de Alfredo. Se encuentra a un abatido Alfredo. El hombre cae de rodillas:

--perdóname,  perdóname.

Emilio se sorprende al ver a Alfredo hundido. Lo ayuda a levantarse. Con lágrimas en los ojos, Alfredo le dice:

--te suplico que me perdones. Necesito tu perdón.

Alfredo lo abraza. 

--perdoname todo el daño que te hecho.

Emilio lo mira con cariño:

--ya está olvidado. No soy rencoroso, sólo recuerdo lo bueno, lo feliz que fui en tus brazos.

--voy a hablar con mis abogados... te voy a devolver todo lo que te quité...

--¡¡no¡¡¡yo no lo quiero¡¡es tuyo¡¡

--por favor, necesito pagar mis culpas. No quiero ese dinero, aunque tarde, he descubierto lo que es la verdadera felicidad.

--me alegra ver que eres un hombre nuevo. Te mereces ser feliz.

Emilio le toca la mano con timidez y cariño:

–tú me diste el regalo más grande que me ha dado la vida. Fue un regalo para mí. No tengo nada que perdonar. Al contrario. Te estoy agradecido.

Alfredo lo sienta en una butaca. Siente su deseo y eso le incomoda. Trata de que con cariño de padre borre ese deseo. Emilio está cachondo pero es feliz sólo con estar a su lado.

–Emilio, yo te engañé. No puedes ver las cosas de otra manera.

Emilio quiere besarlo. Gritar que lo ama. Le besa la mano.

–fue un engaño para ti pero a mí me distes la vida. Lo que viví  fue verdad y la mejor forma de mostrar que te he perdonado es dejar el dinero dónde está. Mi padre no me quiso por ser gay. Yo no quiero su dinero.

Alfredo se muestra muy paternal con el joven:

–yo tuve la culpa. 

Emilio le agarra la mano.

–No. Tú le dijiste quién soy y él no lo aceptó. Yo no acepto su dinero. Soy feliz aquí. Aquí es donde más feliz fui y me sobra con el dinero que me das. Por favor. Deja las cosas así. Es la mayor prueba de perdón de mi parte. Sin ninguna responsabilidad por tu parte. No quiero nada a cambio. Sólo que seas feliz.

–tú eres un gran muchacho. No te mereces un hombre que te hizo lo que yo y un padre tan miserable. Sé que es duro esto que te voy a decir pero tu padre violó a la suegra de mi hermano. Constitución, era tu hermana.

--¿cómo?

--así es.

–pues con más razón. El único capaz de administrar ese dinero eres tú. Yo no necesito el dinero, ya me está bien las cosas como van. Sí quieres puedes dar una parte a la familia de esa pobre mujer. A su nieta. El resto quédatelo para ti y tu hijo...

Alfredo rompe a llorar, Emilio lo abraza. Tiembla en sus brazos. Nunca olvidará que vivió su primera y única vez en sus brazos.





Alfredo el amigo está en su departamento, piensa en Tomás, en lo mucho que lo quiso siempre.

--es mi hermano, y se muere.

Llaman a la puerta. Es Alfredo, el padre.

--perdoname, hijo.

Padre e hijo se abrazan con emoción...


Días después... los dos Alfredo están  juntos en el departamento del amigo de Tomás.

--gracias por haberme dado una oportunidad, por empezar a quererme. --para mi es un honor tener dos padres pero me sorprende que hayas comprado el apartamento de al lado. Tú qué tienes todo el dinero del mundo.

Alfredo acaricia la mano de su hijo:

–ese dinero está maldito. Y la mitad es de Natalia. Y doña Ingrid se merece vivir en esa mansión. Yo quiero aprovechar el tiempo contigo. Y ni loco vivo en esa mansión. Algún día Natalia aparecerá y yo le haré entrega de su parte.

El chico acaricia a su padre fraternalmente. Le pone la mano en el muslo.

--¿por qué te pones de esa manera cada vez que mencionas a Natalia?

Alfredo trata de ocultar sus sentimientos con culpa y dolor. 

--lo que pasa es que me duele que me apartara de mi hijo.

Alfredo hijo acaricia la mano de su padre:

--¿por qué no confías en mí? No quiero que haya secreto entre nosotros¿es que era tu amante?

--¡¡no. Natalia es el amor de mi vida, pero es un sentimiento muy limpio, jamás me acostaría con ella. Soy consciente que ella debe estar con Tomás pero me duele que mi hijo se vaya a morir y yo no lo vuelva a ver, no sé porqué hizo eso..Natalia sabía la verdad,  sabía lo importante que es Tomás. A lo mejor se murió y yo no sé nada¡¡

Alfredo hijo sufre por el dolor de su padre. Por la pérdida de su hermano. Alfredo está desesperado porque con ese hijo se va su alma.





Capitulo 27 y último

  Alfredo y Natalia se miran con mucho rencor. --¿Cuál es tu rabia? ¡¡¿qué no me acosté contigo? ¡¡eso no te daba derecho a apartarme de mi ...